viernes, 4 de diciembre de 2015

Taller sobre estrategias para la adquisición de una excelente lectura y escritura.


DIRIGIDO A: Estudiantes de Educación Básica  (1ª Etapa).
UBICACIÓN: Por grupos de Instrucción.
 PARTICIPANTES: Grupos de 10 niños.
 TIEMPO ESTIMADO: Sesiones de 2 horas semanales.
                                                       


MATERIALES POR PARTICIPANTE:

ü  Cuaderno doble línea.
ü  Cuaderno cuadriculado.
ü  Cuaderno de dibujo
ü  Libreta alfabética
ü  Diccionario escolar
ü  Cartuchera con: Lápiz, sacapuntas con depósito, borrador, creyones de madera, regla, etc.
ü  Libro de lectura: 
    “EL PRINCIPITO”  de Antoine de Saint Exupéry.

MATERIALES DEL DOCENTE:

ü  Pizarrón acrílico
ü  Marcadores adecuados
ü  Borrador de pizarra
ü  Libreta
ü  Diccionario escolar
ü  Lápiz, sacapuntas con depósito, borrador.
ü  Libro de lectura: 
“EL PRINCIPITO” de Antoine de Saint Exupéry.

Los niños están habituados al empleo de una lengua ágil, espontánea, popular, muchas veces maleada por los giros estereotipados del cine, la radio, la televisión e Internet. La escuela les presenta una lengua distinta a la que oyen en la casa y en la calle. Por eso, las lecturas de iniciación literaria y el acercar a los niños a los buenos libros es obligación primordial en todos los niveles de la educación para enriquecer su léxico y sobretodo, porque la literatura enriquece la vida del ser humano, acrecentando sus experiencias y conocimientos sobre la vida en general, nos acerca a tierras y pueblos extraños, al pasado, culturas, civilizaciones, historias…
La literatura existe como asignación obligatoria en los estudios de Básica (hoy llamada Lengua o Lenguaje) y tiene gran importancia pues se avoca a la enseñanza de la escritura y lectura ahondando en la composición, narrativa y  en la iniciación creativa de la poética.
Urge que el niño adquiera amor a la lectura, el hábito de leer difícilmente se adquiere en libros que no sean de literatura. El docente podrá ir ensanchando el círculo de las lecturas del aula hacia temas científicos, históricos, geográficos, de ciencia ficción, etc. pero la literatura de imaginación siempre será el centro de interés de los niños…
Ya adquirida la costumbre de leer, el niño irá por su propia cuenta extendiendo y ampliando sus lecturas y por ende, sus conocimientos.
Hoy en día rodean al niño, desde el punto de vista literario, una inmensa serie de peligros: las tiras cómicas, las revistas, la televisión y hasta las computadoras con sus juegos tan violentos, que si la escuela, con el ritmo claro de poesías elocuentes o con las ganas vivas, no corre a poner remedio, pronto la infancia (la nuestra y la del mundo) habrá perdido toda posibilidad de llegar a comprender el misterio que se llama “belleza artística”
Si asumimos que la lectura y la escritura representan elementos para el enriquecimiento del espíritu, para la evasión, para los sueños y para la creación, entonces tenemos que estos procesos favorecen la reconstrucción de un mundo más humano y más justo.
A nosotros, docentes, nos corresponde asegurarnos de que nuestros niños descubran su propia lengua como fuente de placer, de fantasía y conocimiento. Para lograr este propósito, es indispensable que la aproximación a estos aprendizajes sean verdaderos actos de vida, donde el niño descubra y valore el grandioso mundo de la información.
Generalmente se cree que leer es una destreza que permite decodificar los símbolos escritos, pero leer en realidad es mucho más que eso, leer es una importante actividad del lenguaje que implica intercambiar significados, interpretar la palabra escrita y comprender su mensaje.
La escuela es sin duda, el más importante espacio en el cual se debe sembrar el amor por la lectura y la escritura. En ella, se deben crear las condiciones para que los estudiantes disfruten del acto de leer y escribir. Para que esto ocurra es necesario que el docente valore las actividades, las reconozca como prioritarias y les otorgue el tiempo necesario dentro de su planificación.
Cuando el niño llega a 1º grado de  Educación Básica, normalmente es un sujeto que sabe expresarse con soltura, entiende el lenguaje que lo rodea, juega entendiendo y aplicando reglas, este es el momento para despertar en él la afición por el texto escrito que presenta tramas, paisajes, personajes, diálogos y hasta humor.
Entre los géneros que más atraen a los niños y que resultan muy útiles en su proceso de adquisición de una excelente lectura y escritura es importante mencionar el narrativo y el poético. Los pequeños aman los cuentos y las poesías que presentan situaciones significativas para ellos. Los cuentos repetitivos suelen ser un valioso instrumento para el aprendizaje de la lectura por su condición predictiva. El entusiasmo de los niños  por la lectura y la escritura cuando comparten su cuentos favoritos y el uso exitoso de la repetición de hechos y palabras en los cuentos que ellos mismos producen, confirman su utilidad.
Los primeros cuentos, aquellos que se le leen desde los primeros años escolares, deben ser sencillos, fáciles de seguir y con elementos conocidos por el niño. Al leer y reconocer un relato que le agrada, el niño se siente a gusto y  leerá con facilidad, pensará que leer no es difícil y accederá a los libros sin ningún problema.
Desde esta perspectiva cobra particular importancia el conocimiento y el compromiso de los docentes para que nuestros niños se transformen en buenos lectores y en productores de textos creativos. De la toma de conciencia de los docentes dependerá la posibilidad de que nuestros niños lleguen a ser adultos lectores con competencias para obtener y producir información proveniente del desarrollo en el campo humanístico, científico y tecnológico.
Esta guía de Estrategias para la adquisición de una excelente lectura y escritura es un programa eminentemente práctico que tiende a ejercitar constantemente aquellas capacidades que de alguna manera influyen en el éxito de nuestros niños frente a la lectura y escritura. Este éxito o  fracaso, se dará como consecuencia directa de una serie de factores que gravitan sobre la vida estudiantil y entre ellos están:
  • CARENCIA DE CONOCIMIENTOS: Es decir, por falta de una adecuada y suficiente guía del cómo realizar una lectura o del cómo redactar una experiencia.
  • DIFICULTADES EN LA HABILIDAD VERBAL: En muchos casos se posee el conocimiento pero se carece de herramientas necesarias para poder comunicarlo convenientemente. En otros casos, falta comprensión cabal de lo que se está leyendo o escuchando y en consecuencia, su interpretación, análisis y resumen no es el adecuado.
  • DIFICULTAD EN LA CAPACIDAD DE RAZONAMIENTO: Todos tenemos un límite en esta capacidad, sin embargo, no todos ejercitamos esta capacidad al máximo de nuestras posibilidades. Es el caso de todos aquellos que poseen los conocimientos y saben qué es lo que se pide en una situación planteada, pero no tienen la ocurrencia de los posibles caminos que pueden emplear para llegar a la respuesta.
  • DIFICULTADES DE ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN: Partiendo de la premisa que la atención y la concentración son voluntarias, si  el niño no desea ponerlas en práctica, no hay ejercicio que los pueda hacer mejorar. Sin embargo, sabemos que este es uno de los puntos que más se repite en las aulas y con niños de cualquier edad.
  • DESCONOCIMIENTO: Saber analizar, interpretar y resumir un texto es una habilidad que se aprende si se poseen las características intelectuales indispensables. El niño que no las posee, tiene que hacer doble esfuerzo, tiene que leer mucho  y el resultado siempre será menos halagador. Se ha comprobado que la correlación que hay entre los niños que obtienen buenos resultados y los que saben analizar, interpretar y resumir es bastante alta. Asimismo, cuando hablamos de saber analizar, interpretar y resumir, también se da, que existe el desconocimiento que hay sobre el procedimiento y las características que conllevan a que ese procedimiento se haga más efectivo, más corto y hasta más agradable. Pudiera mencionar dentro de este aspecto la poca habilidad para tomar dictados, extraer ideas, realizar copias y trabajos escritos, redactar, describir, narrar, interpretar…
  • HÁBITOS DE ESTUDIO: Es común ver que gran parte de los niños carecen de un horario (aparte del escolar) que les permita distribuir sus actividades en forma adecuada, asimismo, los que lo poseen no saben como aprovechar al máximo el tiempo, o el horario es tan poco flexible que terminan abandonándolo en la primera oportunidad. También es común que el ambiente en que se desenvuelve el niño, atente contra los principios más elementales del aprendizaje, niños que realizan sus tareas y lecturas frente al televisor, niños que las realizan en el suelo, sentados en la cama o hasta se atreven a bajarlas de Internet sin tan siquiera, hojearlas o leerlas para saber de qué se trata, en fin, bajo condiciones adversas para el mejor aprovechamiento del esfuerzo que hay que emplear en toda actividad escolar.

Todos estos factores, sumados a los que pudiéramos denominar emocionales, contribuyen con gran eficacia a proporcionar un niño flojo y fracasado. Flojo porque es tan grande el esfuerzo que tiene que realizar para salir con éxito a pesar de las condiciones adversas, que tarde o temprano abandona dicho esfuerzo con las nefastas consecuencias para su rendimiento escolar. Fracasado porque son pocos los casos de niños que del fracaso extraen una lección para superarse, más bien, un fracaso conlleva al siguiente formándose una cadena que lo aleja cada vez más del éxito hasta sobrevenir la deserción escolar, flagelo que lamentablemente acompaña a la educación en Venezuela. Para conservar la salud tanto espiritual como emocional del niño en el proceso de la adquisición de la lectura y la escritura en sus primeros grados, se le debe acostumbrar a observar los siguientes preceptos:
 1.- Poner orden en las cosas que le pertenecen.
 2.- Hacer las cosas bien hechas desde el principio.
 3.- Sentir satisfacción en sus obligaciones.
 4.- No sentir miedo ni ansiedad al emprender una nueva tarea.
 5.- No desesperarse ante la presencia de un obstáculo.
 6.- Sentir placer al emprender nuevas tareas.
 7.- Obedecer cuando se le den órdenes en beneficio a su integridad.
 8.- Tener inclinación por lo bueno, lo verdadero y lo bello.
 9.- Trabajar por placer y no por interés.
10.- Reconocer sus faltas y errores.
11.- Aceptar las consecuencias de sus actos (ser responsables)
12.- Aceptar las críticas y opiniones ajenas.
13.- Sentirse siempre alegre.
14.- Contar con amigos.
15.- Mejorar cada día más.
16.- Cumplir con sus obligaciones.
17.- No buscar pretextos para evadir sus obligaciones.
18.- Aceptar igualmente sus éxitos y sus fracasos.
19.- Aprender a querer y cuidar a los animales.
20.- Disfrutar las actividades al aire libre.
Al niño debe habituárse a no descorazonarse ni desesperarse, a no sentirse cansado, a no excitarse ni violentarse, a no comparar su persona con otra, a no quejarse ni mostrar deficiencias y a no juzgar a los demás.
Debemos evitar opacar, avergonzar, atemorizar y castigar a los niños. Hasta donde sea posible, se le habituará al trabajo y a la recreación con medida. En caso de sospechar que el niño presenta algún conflicto con el medio ambiente, da señales de no estar actuando adecuadamente o se determina alguna dificultad en el aprendizaje, deberá ser remitido a un Docente Especialista que sabrá indicar el procedimiento a seguir.

RECOMENDACIONES
 1.- Permita que el niño conserve un buen estado de salud.
 2.- Cuide de remitirlo al Especialista en caso de detectar alguna dificultad
      en el proceso de aprendizaje.
 3.- Procure que las condiciones de trabajo (luz, temperatura, espacios,
       escritorio, silla, etc. ) sean favorables.
 4.- Establezca en el niño, el hábito de leer todos los días en el mismo lugar,
      a la misma hora y preferiblemente durante el  mismo lapso de tiempo.
 5.- Procure  que  adquiera  la  costumbre  de  fijar  la  atención  y  que  se 
      concentre en lo que está realizando.  
 6.- No permita que una atención excesiva lo perturbe.
 7.- Enséñele a NO pedir ayuda mientras NO la necesite.
 8.- Lleve el conocimiento más allá del grado necesario y para su recuerdo
     inmediato,  relaciónelo  con  gestos,  imágenes  o  palabras claves.
 9.-Escoja  y  prolongue la duración de las lecturas lo suficiente para
     realizarlas  pero no al punto de llegar al aburrimiento o  al cansancio del  
     niño.
10.-Todo  aprendizaje  debe  ponerse  en  práctica  inmediatamente  y
      sobretodo relacionarlo con la vida real.
11.- Ante la necesidad de aprender de memoria un poema o una declamación,
       acostumbre al niño a no dividirlo en partes  sino aprenderlo en su
       totalidad.
12.-Para aprender de memoria es mejor leer en voz alta y repetir la lectura
       hasta memorizarla.
PRIMERA LECCIÓN:
Reconocimiento del alfabeto utilizando letras mayúsculas y minúsculas y  distinguiendo la letra corrida con el enlace adecuado.
1.-Todos los participantes escribirán en su cuaderno de doble línea, el alfabeto en letra imprenta, intercalando las mayúsculas con sus correspondientes minúsculas siguiendo el modelo escrito en el pizarrón.
2.-Se procederá a escribir de nuevo el alfabeto pero en esta ocasión en letra cursiva y respetando el enlace entre letras e igualmente intercalando las mayúsculas con su correspondientes minúsculas. Estos ejercicios se realizarán  al menos 3 veces o hasta que se logre en forma correcta.
3.-Se copiará de la pizarra un pequeño texto en donde se utilicen tanto la letra cursiva como la imprenta, haciendo hincapié en la diferenciación de mayúsculas y minúsculas.
4.-Se dictará un pequeño texto en donde se utilicen igualmente,  tanto la letra cursiva como la imprenta, haciendo hincapié en la diferenciación de mayúsculas y minúsculas.
5.-Se realizará un dibujo libre en el cuaderno de dibujo.

SEGUNDA LECCIÓN:
1.- Se elegirá un niño del grupo para que lea en voz alta, pausadamente y sin interrupción, el primer capítulo del libro.
2.- El docente tomará nota de los errores cometidos (pausa, entonación, signos de puntuación, omisión, sustitución o adición de palabras), en la lectura realizada por el niño y los anotará en su libreta.
3- Indicará al grupo cuales fueron los errores cometidos durante la lectura.
4- El mismo niño deberá repetir la lectura en forma un poco más rápida y teniendo en cuenta no volver a cometer los mismos errores. En caso de seguir cometiendo los mismos errores, pasará a realizar la lectura del mismo capítulo, otro de los niños participantes. Se seguirá este procedimiento hasta que todos los participantes hayan leído, corregido los errores y logren leer este primer capítulo en forma correcta.
5.- Se subrayarán con lápiz las palabras que por su complejidad no la entiendan los niños y se escribirán en la libreta alfabética en su correspondiente letra inicial.
6.- Se procederá a buscar en el diccionario las palabras que fueron subrayadas en el texto como desconocidas por los niños y se escribirá su significado en la libreta alfabética.
7.- Se realizará un ejercicio de atención en el cuaderno cuadriculado.

TERCERA LECCIÓN:
1.- El docente leerá a los participantes el segundo capítulo del libro, (o parte de él) pausadamente y sin interrupción, cuidando la entonación, las pausas en los signos de puntuación y  la acentuación de las palabras.
2.- Uno de los participantes repetirá la lectura del texto procurando no cometer errores en su lectura; El docente tomará nota en caso de que los hubiera (pausa, entonación, signos de puntuación, omisión, sustitución o adición de palabras) y los anotará en su libreta.
3.- Cada uno de los participantes leerá el segundo capítulo en silencio.
3.- Se subrayarán con lápiz las palabras que por su complejidad no la entiendan los niños y se escribirán en la libreta alfabética.
4.- Se procederá a buscar en el diccionario las palabras que fueron subrayadas en el texto como desconocidas por los niños.
5.- Se solicitará a los participantes la interpretación de este capítulo y se escribirá en sus cuadernos de doble línea.
6.- Se hará un dibujo sobre la interpretación realizada en el cuaderno de  
dibujo.
7.- Se realizará un ejercicio de atención en el cuaderno cuadriculado.
CUARTA LECCIÓN:
1.- El docente leerá a los participantes el tercer capítulo del libro, (o parte de él) pausadamente y sin interrupción, cuidando la entonación, las pausas en los signos de puntuación y  la acentuación de las palabras.
2.- Los participantes copiarán un fragmento de este tercer capítulo cuidando no cometer errores de ortografía.
3.- Se subrayarán con lápiz las palabras que por su complejidad no la entiendan los niños y se escribirán en la libreta alfabética.
4.- Se procederá a buscar en el diccionario las palabras que fueron subrayadas en el texto como desconocidas por los niños.
5.- Se solicitará a los participantes la interpretación de este capítulo y  realizar un dibujo con la menor cantidad de trazos posibles en su cuaderno de dibujo.
6.- Se realizará un ejercicio de atención en el cuaderno cuadriculado.

QUINTA LECCIÓN:
1.- El docente leerá a los participantes el cuarto capítulo del libro, (o parte de él) pausadamente y sin interrupción, cuidando la entonación, las pausas en los signos de puntuación y  la acentuación de las palabras.
2.- Dictará a los participantes un fragmento de este capítulo, cuidando la entonación, las pausas en los signos de puntuación y  la acentuación de las palabras.
3.- Se subrayarán con lápiz las palabras que por su complejidad no la entiendan los niños y se escribirán en la libreta alfabética.
3.- Se procederá a buscar en el diccionario las palabras que fueron subrayadas en el texto como desconocidas por los niños.
4.- Se realizará un dibujo interpretativo en el cuaderno de dibujo.
5.- Se realizará un ejercicio de atención en el cuaderno cuadriculado.
SEXTA LECCIÓN Y SIGUIENTES:
 Se intercalarán las lecciones 2, 3, 4 y 5 procurando terminar siempre con una interpretación oral de lo leído, un dibujo relacionado y un ejercicio de atención.









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